Coordinación: Victoria Sanagustín y Alfredo Francesch.

Que el turista viaja buscando experiencias es un planteamiento que ha barrido enfoques anteriores y, en nuestros días, parece el dominante. Consecuencia de este planteamiento, el turismo espiritual se perfila por sí mismo como campo clave en el análisis de los fenómenos turísticos, puesto que la experiencia espiritual debe suponerse, en principio, especialmente intensa y profunda por sus potenciales impactos personales y sociales.
La tradición del viaje con motivos religiosos y/ o rituales es milenaria. La doble naturaleza del turismo espiritual nos permite tratar de definirlo. Por un lado, la presencia necesaria del viaje físico, del desplazamiento; por otro, el viaje interior que el turista trata de realizar para entrar en contacto con los elementos que le permitirán nutrir su espíritu, fortalecerlo, modificarlo. La conjugación de ambos elementos es la que presta a esta forma de turismo las características que hacen de él un campo de estudio flexible, abierto y estimulante. Observando además cómo en nuestra sociedad conviven viejas
y nuevas espiritualidades y ese complejo de combinaciones interesantes a los ojos del investigador.
En este grupo son bienvenidas todas aquellas reflexiones teóricas, investigaciones empíricas utilizando métodos y técnicas diversas y realizadas en torno al turismo espiritual incluyendo el turismo religioso. Así, nuestro grupo se abre a personas que deseen mostrar sus indagaciones y pesquisas sobre ello desde diversas disciplinas y subdisciplinas del conocimiento social y antropológico.

Palabras clave: sociología del turismo, antropología del turismo, turismo espiritual,
turismo religioso